No saldré de su casa sin haber satisfecho mi venganza.
¡Ah, señor! Pienso con espanto cómo han de recriminarme porque en mí la naturaleza ha cedido a la lealtad.
Ahora sospecho que no fue solo la perversa inclinación de vuestro hermano lo que le hizo atentar a la vida de su padre, sino el haber hallado en él maldad bastante para justificar tan criminal intento.
¡Suerte cruel la mía, que así deba pesarme de ser justo! Esta es la carta de que os he hablado, y que prueba su secreta inteligencia con el de Francia. ¡Oh, cielos! ¡Que esta traición nunca existiera, o que no fuera yo su delator!
Venid conmigo. Hemos de hablar con la Duquesa.
Si lo que dice esta carta es cierto, grave asunto tenéis entre las manos.
Cierto o falso, a ella le debes ser Conde de Glocester. Averigua dónde está tu padre, para prenderle al punto.
[Aparte]Si le encontrara socorriendo al Rey, esto reforzaría aún sus sospechas.
[Alto] Perseveraré en mi senda de lealtad, aunque entre esta y la sangre se encone el conflicto.
En ti depositaré yo mi confianza, y mejor padre has de hallar en mi afecto.