ACTO II.

ESCENA V.

[ Entran AMIENS, SANTIAGO y otros.
Canto. ]
Amiens. Quien bajo el árbol frondoso desee yacer conmigo, y ajustar su alegre canto del ave á los dulces trinos, que venga hacia aquí, que venga, donde no hay más enemigo que el invierno y la tormenta, las tempestades y el frío.
JAQUES.

Continuad, continuad, os lo suplico.

AMIENS.

Os entristecería, monsieur Jaques.

JAQUES.

Y gracias. Más, os ruego, más. Puedo sorber melancolía de una canción, como huevos la comadreja. Más, te ruego, más.

AMIENS.

Estoy enronquecido. Conozco que no podría agradaros.

JAQUES.

No deseo que me agradéis; deseo, sí, que cantéis. Vamos: más: otra estrofa. ¿No las llamáis estrofas?

AMIENS.

Lo que queráis, monsieur Jaques.

JAQUES.

No me importan sus nombres. Nada me deben. ¿Queréis cantar?

AMIENS.

Más por satisfaceros que por placer mío.

JAQUES.

Pues bien: si alguna vez doy las gracias á un hombre, será á vos; aunque lo que llaman cumplidos se parece al encuentro de dos monos; y cuando un hombre me da gracias sinceramente, se me figura haberle dado un centavo, y que me devuelve gracias á lo mendigo. Vamos, cantad y que los demás cierren la boca.

AMIENS.

Bien. Concluiré la canción. Mientras tanto, señores, cubrid la mesa; el duque quiere beber bajo este árbol. Ha esperado todo este día para veros.

JAQUES.

Y yo todo este día he estado evitándolo. Discute demasiado para mí. Yo pienso en tantos asuntos como él; pero, gracias al cielo, no hago alarde de ello. Vamos, vamos, trinad.

Canto.

Todos. Quien desdeña la ambición y vive del sol al brillo buscando el pan, y contento con lo que haya conseguido, que venga, que venga aquí, donde no hay más enemigo que el invierno y la tormenta las tempestades y el frío.
JAQUES.

Voy á daros un verso para esa tonada, que hice ayer, mal que pesara á mi inventiva.

AMIENS.

Y yo lo cantaré.

JAQUES.

Dice así:

Si por ventura acontece tornarse un hombre en borrico, dejando paz y riqueza por un porfiado capricho, duc ad me, duc ad me, duc ad me, que aquí verá otros pollinos como él; y si no, que venga adonde Amiens nuestro amigo.
AMIENS.

¿Qué significa ese duc ad me?

JAQUES.

Es una invocación griega para llamar á los necios á formar círculo. Me voy á dormir, si puedo. Y si no pudiese, renegaré de todos los primogénitos de Egipto.

AMIENS.

Y yo voy á buscar al duque. Está preparado su banquete.

(Salen separadamente.)