La SEÑORA y el AMA. ]
Toma las llaves: tráeme más especias.
Ahora piden clavos y dátiles.
(Que entra.) Vamos, no os detengais, que ya ha sonado por segunda vez el canto del gallo. Ya tocan á maitines. Son las tres. Tú, Ángela, cuida de los pasteles, y no repareis en el gasto.
Idos á dormir, señor impertinente. De seguro que por pasar la noche en vela, amaneceis enfermo mañana.
¡Qué bobería! Muchas noches he pasado en vela sin tanto motivo, y nunca he enfermado.
Sí: buen raton fuiste en otros tiempos. Ahora ya velo yo, para evitar tus veladas.
¡Ahora celos! ¿Qué traes, muchacho?
El cocinero lo pide. No sé lo que es.
Véte corriendo: busca leña seca. Pedro te dirá dónde puedes encontrarla.
Yo la encontraré: no necesito molestar á Pedro.
Dice bien, á fe mia. ¡Es gracioso ese galopin! Por vida mia. Ya amanece. Pronto llegará Páris con música, segun anunció. ¡Ahí está! ¡Ama, mujer mia, venid aprisa! (Suena música.) (Al Ama.) Véte, despierta y viste á Julieta, mientras yo hablo con Páris. Y no te detengas mucho, que el novio llega. No te detengas.