Sir Christopher, dile a Richmond de mi parte que mi hijo está retenido en la pocilga del más sanguinario jabalí. Si me rebelo le cortarán la cabeza, así que aún tengo miedo de unirme a él. (Ve y encomiéndame a tu señor.) Dile también que la reina da su consentimiento de todo corazón para que Richmond se case con su hija. ¿Dónde está Richmond ahora?
(En Pembroke, o Harfordwest) En Gales.
¿De qué hombres de renombre dispone?
De don Walter Herbert, el famoso soldado, don Gilbert Talbot, don William Stanley, Oxford, del irreductible Pembroke, don James Blunt, y Rice de Thomas, con valientes tropas, y muchos otros de gran nombre y valía.) Y, si nadie se lo impide, llegarán con sus tropas hasta Londres.
Reúnete con él. Beso su mano. Mi carta le informa de mis planes. Adiós.