ACTO V.

ESCENA II.

[ La misma.—El campo de batalla. ]
BRUTO.

Corre á toda brida, Messala, corre, corre, y da estas órdenes á las legiones en el otro lado. Que avancen al instante porque percibo tibieza en el ala de Octavio, y un ataque repentino los derrotará. Corre, corre, Messala. Que vengan todos.

(Salen.)